Pasaron 120 días o 17 semanas o prácticamente cuatro meses, para encontrar la última alegría de Colón en condición de visitante en esta dura temporada de ascenso. La sonrisa se remonta al mes de abril, cuando hacía calor, bajo el sol de Adrogué: fue 4-0 ante Brown, se terminó el ciclo más largo de un DT en Argentina (Pablo Vicó) y el equipo de Iván Delfino era una maquinita imparable.



































