Una combinación mortal por bajas de elementos indiscutiblemente importantes ("Pulga", Lértora, Bruno Bianchi, Morelo, Leguizamón) y errores infantiles que van más para el lado del amateurismo que del profesionalismo (un codazo innecesario de Castro y una mano-penal del pibito Moschión) se quedó con el invicto de Colón en el Nuevo Monumental de River Plate en Núñez. Así, por primera vez, Napoléon (Gallardo) le ganó una batalla oficial a Eduardo Primero (Domínguez) en el fútbol argentino.


































