Si el tango dice "volvió una noche...", Colón volvió una tarde y fue cumbia para darle alegría a un pueblo que resiste, va igual y no baja los brazos. El equipo se acordó de jugar, como en los tiempos fundacionales del arranque. Y el siempre querido Christian Bernardi se acordó de la noche de San Juan, armando un golazo que va al podio del ascenso para enterrar un tiernito dragón en el Cementerio de los Elefantes. Colón hizo lo que tenía que hacer y ahora, para que los tres puntos brillen un poco más, habrá que cruzar los dedos con los resultados de los otros que están arriba en la zona de la muerte.

































