El amor puede más que todo y que todos. Porque no viene bien Colón, no es momento agradable, quedó muy cerca del último puesto de la Superliga y el hincha no recibe impulsos positivos desde adentro de la cancha. Sin embargo, el hincha no puede con su genio, con su ingenio y mucho menos con ese amor inconmensurable y que no se rinde ante los malos resultados. El hincha siempre está, es lo más genuino y lo más noble que tiene el fútbol. Y tampoco se fija en gastos. Sobran las historias de esfuerzos épicos cuando el hincha podía ir a todos los partidos, de motos vendidas, de sueños familiares postergados y de “contigo, pan y cebolla” para poder estar. Porque el hincha siempre quiere estar.
































