Fue el presidente más joven del Club Atlético Colón. Pero antes de eso, ya era hincha. Porque, aunque “no tenía ninguna influencia”, se enamoró del club en su infancia, cuando empezó a ir a la cancha con sus hermanos. “Mi casa, en la unión de Avda. Gral. Paz y Salvador del Carril, cuando no existía la costanera, era en zona de pescadores, nosotros éramos chicos, yo tenía diez años, éramos cuatro hermanos, íbamos a la cancha en camiones con gente de Colón y en algunas esquinas subían a la gente que esperaba para ir a la cancha”, recuerda Eugenio Marcolín durante una amena charla con El Litoral.



































