La novela de Facundo Tomás Garcés no puede tener tantas desprolijidades, con un futbolista que claramente quedó atrapado como rehén de intereses cruzados entre ex dirigentes sabaleros, dirigentes actuales, empresarios, representantes e intermediarios, todos "tirando" de un ser humano como si fuera un mueble o un juguete. Concretamente, desde el 1 de julio, el ex capitán sabalero que fue campeón con Colón en la noche de San Juan, quedó habilitado para firmar con cualquier club del mundo, en función que su contrato madre con el Sabalero termina en menos de seis meses: el 31 de diciembre de 2024.




































