Como si al sábado sabalero lo hubieran escrito Carlos Gardel y Alfredo Le Pera, Colón volvió una noche. Algunos no lo esperaban, porque había en su rostro tanta ansiedad. Fue ganar, gustar, golear. Recuperar la punta y recuperar autoridad. El armado del once, toda del DT: mandó de titulares a los refuerzos, Rossi y Garrido: la rompieron los dos, le pagaron con juego y también con goles. Ahora, vuelve a estar arriba, debe esperar el resultado de San Telmo y tiene una semana feliz para preparar una final anticipada en Mar del Plata contra Aldosivi, que está a dos y es escolta.

































