Las sensaciones son esas, no hay espacio a la duda. Esto es más de lo mismo, opina la gente. Y si bien es el primer partido de la temporada, también es cierto que se trata de una “final”, de un choque que define la continuidad o no en la Sudamericana y por eso, la supuesta gravedad de la situación se acrecienta. Sólo la inclusión de Acevedo y Aliendro no podían cambiar demasiado una estructura futbolística mediocre. Por algo salió entre los cuatro últimos de la Superliga. Y dos jugadores no podían cambiar demasiado, menos sin Zuqui y Esparza, que le hubiesen dado, al menos, otra dinámica, otro ritmo a un equipo que tiene poca explosión con los jugadores que puso en cancha.



































