Por Alberto Sánchez
asanchez@ellitoral.com
Nacido en Paraná (Entre Ríos) el 17 de marzo de 1986, Santiago Fosgt soñaba con ser futbolista profesional cuando todavía era muy chico. Para cumplir con esos sueños, decidió probar suerte en Patronato, uno de los clubes más populares de la capital entrerriana, en principio, para “jugar” a la pelota.
Pasaron los años, y el lógico paso por las inferiores, hasta que le llegó la oportunidad esperada. Debutó en la primera del Patrón, en el Torneo Argentino B, en 2004, cuando el director técnico del plantel superior era Frank Darío Kudelka. Al año siguiente emigró al fútbol uruguayo, jugó tres temporadas en Juventud Las Piedras; después firmó en Danubio, club en el cual militó durante 2008-2009; y en las dos temporadas posteriores jugó en Fénix, siempre en competencias charrúas.
Hace unos días, “Chiquito” Fosgt se convirtió en uno de los jugadores que tendrá la misión de reforzar la defensa del plantel de Colón, tras ganarle la pulseada a Argentinos Juniors y a Peñarol de Montevideo, clubes que lo pretendían, pero que no lograron contar con su participación por una sencilla razón, que tiene que ver con el corazón, según la explicación del zaguero central: “La decisión de venir a Colón la tomé porque tenía muchas ganas de jugar en Argentina, y qué mejor que hacerlo en un club que está haciendo las cosas muy bien, muy serio, y al cual uno de chico lo siguió por la cercanía y por el hecho de estar mucho tiempo afuera, era hora de estar un poco más cerca de la familia, ésas fueron las razones principales por las que elegí venir a Colón”.
“Estoy muy contento por esta posibilidad, creo que es un gran salto en mi carrera. Tenía la posibilidad de quedarme en Uruguay para jugar en Peñarol, pero me tiró mucho más esta oportunidad de venir a Colón. Además, después de tanto tiempo en Uruguay, sentía la necesidad de un cambio y de volver a mi país”, agregó el marcador central.
—¿Cuáles son tus características como jugador?
—Soy un zaguero fuerte, de buen juego aéreo, tanto en defensa como en ataque, tratando de ordenar a mis compañeros desde el fondo. Me siento más cómodo jugando con línea de cuatro, pero igualmente creo que uno siempre debe adaptarse al pensamiento táctico del técnico.
—¿Qué significa para vos esta posibilidad?
—Para mí es una alegría muy grande venir a un club como Colón, por todo lo que representa, tengo mucha ilusión, por eso quiero integrarme a este grupo y que las expectativas se puedan colmar al final del torneo.
—¿Tenés referencias del fútbol argentino?
—Sí. Aunque jugué mucho tiempo en Uruguay, al fútbol argentino nunca lo perdí de vista, es más, sé de muchos jugadores uruguayos a los que les encantaría tener un paso por el fútbol de acá. Por lo menos para mí es un sueño que podré cumplir. Pienso que el fútbol argentino es un poco más rápido que el uruguayo, quizás con jugadores de más técnica y más movedizos.
—¿Ya hablaste con el técnico?
—Con Mario (Sciacqua) hablamos en grupo, explicó lo que quiere en cuanto a lo táctico, habrá que adaptarse lo más rápido posible a lo que él quiere, para que nos beneficiemos todos.
—¿Cuál es tu primer balance desde que llegaste a Colón?
—Todavía estamos en una etapa de trabajo en la cual futbolísticamente no podemos adelantarnos a decir algo, lo que sí puedo asegurar es que vamos a hacer todo lo posible para que no se repita lo que viene ocurriendo año tras año. Estamos bien, trabajando a conciencia, con mucho entusiasmo, espero que se vea reflejado desde la primera fecha y que terminemos el torneo de la mejor manera.


































