Las cartas están claramente “jugadas” y tiradas arriba de la mesa como nunca. Por un lado, Brian Fernández, jugador e hincha de Colón, libre y con el pase en la mano después del corte en la MLS. Su estado futbolístico, inmejorable: 11 goles en 19 partidos. El chico quiere jugar en Colón y Colón lo quiere. Ahora, a diferencia de Eduardo Domínguez, el entrenador dio el visto bueno: Osella lo quiere “ya”. Y esta vez Vignatti logró el visto bueno de la Escudería Bragarnik: Cristian le dio el sí al presidente de Colón. ¿Qué falta?: la gambeta final de Brian.

































