La "Chancha", los 20 y la máquina de hacer golcitos
Se cumplieron 9 años de ese recordado grito agónico a la CAI en Comodoro Rivadavia que dejó servido el ascenso con Kudelka. En su primer ciclo fue goleador, lo vendieron a Brasil en buena plata; después volvió y ascendió.
La "Chancha", los 20 y la máquina de hacer golcitos
Mediados de 2007 en Santa Fe: el “Cabezón” Carlos Alberto Trullet tenía una obsesión en el armado de ese equipo en la “B” y se llamaba Leandro Zárate, a quien había disfrutado en uno de sus tantos pasos en el banco de Ben Hur de Rafaela. Eran tiempos de Jorge Petrone, empresario cordobés de moda, que manejaba a la “Chancha”: lo sacó de Atlético Tucumán y le dio el gusto a Trullet.
Esos famosos “100 kilos lanzados en velocidad”, que siempre decía Trullet, se burlaron de la balanza: una temporada extraordinaria, 19 gritos, goleador del ascenso y una chance irresistible para ser transferido al exterior.
Un año después, el 20 de junio de 2008, había que hacer uso de la opción de compra. En Unión no estaba ese dinero y fue “Cuqui” Vega el que puso 350.000 dólares para comprarlo. Al toque, el Tate lo vendió al Botafogo de Brasil en 1.8 millones de reales; o sea unos 1.1 millones de dólares. Aunque duela la vista: Unión vendió mucho mejor hace doce años al goleador de la “B” con 24 años que a Franco Soldano a Grecia siendo artillero en Primera hace un par de temporadas.
Luego, cuando se abrió la puerta para volver, no lo dudó. Fue en julio de 2010: el club Vila Río de Brasil (una especie de filial del Botafogo) se lo cedió a préstamo a cambio de unos 50.000 dólares.
Y así como antes se había reído de la balanza, siendo goleador del ascenso con la rojiblanca a bastones con “100, 101 y 102 kilos”, volvió para burlarse del dicho: “Segundas partes nunca fueron buenas”. Para la “Chancha” y para Unión el bis fue perfecto: ese gol de cabeza en la ventosa Comodoro Rivadavia contra la CAI quedó en la historia. Como si Unión hubiera ascendido ese día de hace nueve años en el sur del país y no una semana después en el 15 de Abril.
Imágenes de TyC Sports
Desde Salta y con ese cantito cordobés en la tonada que se llevará a la tumba, atendió a El Litoral.
—Vamos a volver al principio: ¿qué te acordás de tu primera llegada a Unión?
—Yo llego por intermedio de Carlos Trullet, que me había tenido en Ben Hur de Rafaela: yo estaba en Atlético Tucumán y no lo dudé. Me acuerdo que firmé, me llevaron los primeros días a un hotel del centro y luego cuando llegó la familia nos fuimos a un departamento. Mejor no me pudo salir todo en Unión: ¡terminé goleador del Nacional ‘B‘ de ese año!.
—Ese primer paso: goles, artillero del campeonato, idolatría con la gente y una venta que le dejó un dinero impensado por esos tiempos a Unión...
—Cuando me voy al Botafogo de Brasil fue el pico más alto pero lo más fuerte de mi carrera fueron los dos pasos por Unión.
—Vamos al Unión-Zárate parte II. ¿Siempre pensaron que era ascenso o nada?
—Siempre tuvimos en nuestra meta, desde la misma pretemporada, la palabra ascenso. Llegamos a esos 14 partidos embalados, nos caemos con cuatro fechas y se nos hizo difícil pero la cabeza siempre pensaba en el ascenso.
—¿Cuál fue el “quiebre” de esa campaña?
—El plantel siempre estuvo convencido de ascender a Primera. La realidad es que el 80 por ciento del ascenso lo ganamos en Comodoro Rivadavia contra la CAI: dimos el golpe en un escenario siempre complicado y quedó todo en nuestras manos para al último partido en Santa Fe, con dos chances a favor. Quedaba un partido, había que cerrarlo, pero en el Sur empezamos a dar la vuelta.
—¿Qué significó Unión en tu carrera de más de 15 camisetas entre Talleres que fue la primera y Guaraní Antonio Franco que fue la última?
—Unión fue el club más importante de mi carrera, muchas cosas positivas. Fui goleador del ascenso, mi venta a Brasil y el ascenso cuando vuelvo. En Unión es donde más me siento identificado y llevo adentro ese sentimiento. Sigo en contacto con hinchas, ex dirigentes, compañeros. De mi paso como futbolista profesional, fue Unión el más importante. Había tenido dos ascensos antes, uno con Ben Hur, pero el de Unión fue el más importante de todos. Sin dudas.
“Marcelo Piazza, dirigente de Unión y ahora amigo, me dijo: “Vas a hacer el gol del ascenso”. Y la verdad que no le erró, porque para muchos ascendimos con ese gol en la CAI”. Leandro “Chancha” Zárate. Ex goleador de Unión
“Ése viaje a Comodoro Rivadavia...”
La previa de ese recordado viaje a la CAI, en el 2011 que Unión asciende, fue tremenda: Unión, por el famoso tema de las cenizas que habían cerrado los aeropuertos, debió hacer los 2.000 kilómetros en micro desde Santa Fe hasta la lejana Comodoro Rivadavia.
“En un determinado momento del viaje, surge un problema mecánico con el asiento del chofer, queda trabado, no se corría, por que el pobre tipo quedaba apretado contra el mismo volante. No le encontraban la vuelta para arreglarlo. Entonces, bajé yo de caradura nomás y le dije: “Déjame a mí”. Yo no se qué toqué, pero saltó un resorte y el asiento del chofer se acomodó. Pudimos seguir viaje gracias a mí...jajaja”, recuerda la “Chancha”.