Fue un Madelón puro, genuino y auténtico el del final. El mismo lo reconoció. “Estaba en llamas cuando terminó el partido", dijo el DT tatengue. Es que no podía entender por qué había ocurrido otra vez lo que pasó: una historia que se repite y que lo deja al equipo huérfano de victoria en tiempo de descuento. “Era una jugada en la que parecía que Trucco cobraba el foul para nosotros en mitad de cancha. Por empezar, Ríos tendría que haber abierto el juego hacia la izquierda y se metió por el medio. Después, lo que apunté recién: cuando Trucco cobró, ningún jugador nuestro agarró la pelota. El tiro libre terminó siendo para ellos y de ahí vino el centro y el cabezazo de Acevedo. Por eso me calenté mucho, dije algunas cosas en el vestuario y luego, cuando me enfrié, volví a hablar en otro tono con los muchachos”. La cuestión fue que llamó la atención que varios jugadores abandonaran el recinto visitante de la cancha de San Martín para subirse al micro y que luego fueran buscados por los auxiliares y dirigentes que estaban adentro del vestuario, para que retornen al mismo a escuchar la voz del entrenador. Seguramente, Madelón pasó de la gran calentura por el partido que se escapó, a reconocer el esfuerzo y lo que mostraron sus jugadores hasta esa fatídica maniobra del final.




































