Santiago Mele vivió su noche de gloria. La atajada del penal fue espectacular. Y cuando se escuchó el pitazo final de Ostojich, todos los jugadores fueron a abrazarlo. Le ganaron las lágrimas a este uruguayo que tuvo palabras muy interesantes en medio de la euforia por haber sido protagonista directo de este empate tan valioso en el Maracaná.



































