"Mis recuerdos en Unión se remontan al '66. Yo nací en Intiyaco y vine de pupilo al colegio San José de Esperanza. Tenía un familiar que vivía en Pasaje Irala, cerca de la cancha de Unión, así que el fin de semana me venía a Santa Fe y como dice el tango, 'de chiquilín me colaba para verte jugar'. Mi pasión nació con aquél equipo de Cocco, Casal, Sauco, Tremonti, Santamaría... Y allá por el '85 me incorporo a aquélla revolución del básquet con el querido Pepe Sólito. Al año siguiente participé en el proceso eleccionario, llegamos al gobierno y fueron tres o cuatro años realmente arduos. Ya después me tuve que trasladar a Reconquista e incursioné en política, pero nunca dejé de tener mi platea en Unión y jamás dejé de venir a verlo". El doctor Héctor Ojeda Varela es un nombre y una imagen conocida en Unión, de esos habitantes permanentes de los pasillos, sea o no parte de la conducción de turno.
































