La malograda participación argentina en el Mundial de fútbol que organizó Estados Unidos en 1994 dejó varias imágenes icónicas. Una de ellas fue, sin dudas, aquel pedido casi desesperado de Claudio Paul Caniggia a Diego Armando Maradona para que apurara un tiro libre, al verse libre de marca y con la posibilidad certera de internarse en el área rival y convertir.
































