Era necesario arrancar así. Porque había que borrar (justamente) ese "borrón" de la Copa Argentina, quedando eliminado con un equipo del ascenso que le ganó corriendo al Tate. Porque había que borrar esos regalos en los últimos minutos que lo privaron de entrar a un mata-mata en la Copa de la Liga. Había que ganar, a pesar de las muchas bajas: Vera, Mosqueira, Roldán, Tanda, Gamba (sin contar a Del Blanco y Gerometta). Había que ganar para bancar a los dos debutantes: el sorpresivo Vargas (llegó con edad de cuarta libre de Defensa) y el prometido Simón Rivero de Boca. Y, aunque pocos lo digan, había que ganar desde los jugadores para bancar a un DT que vive bancando a los jugadores. Es más, muchas veces, parece "Kily" más jugador de Unión que entrenador desde lo pasional y por la motivación para sus players.