A Unión le sale todo mal y hasta el clima parece confabularse. Pero como ocurre en casi todos los órdenes de la vida, hay cosas que son producto de la casualidad (las menos) y otras de la causalidad. Y en este caso, que un fuerte viento haya desprendido una canaleta de la manera en que lo hizo y que ese haya sido el motivo de la suspensión del partido, es el resultado de algo que Unión viene postergando desde hace mucho tiempo y tiene que ver con la finalización de la obra de una tribuna que se gestó – su construcción – hace más de diez años y que todavía sigue siendo “una obra en construcción”, como se encargó de decir el propio Germán Di Pangrazio, el dirigente rojiblanco que salió a hablar luego de que todas las partes se pusieran de acuerdo en suspender el partido hasta nuevo aviso.

































