Hagamos un poco de memoria. A mediados del 2019, San Lorenzo le compró a Unión a los hermanos Pittón: adquirió el 80 % de la ficha de Bruno y el 70 % del pase de Mauro, que luego fue vendido a Vélez y ahora está en condición de préstamo en Unión. El club, en su momento, informó que dichos pases, más los de Brítez (100 por ciento) y Zabala (50 por ciento) a Rosario Central, se habían realizado en la suma de 6.125.000 dólares. Los dos clubes, San Lorenzo y Rosario Central, incumplieron los pagos. "Nosotros queremos que nos paguen y reclamamos, pero los pases se hicieron en dólares y con interés, así que estamos protegidos", se le escuchó decir en más de una ocasión al presidente Luis Spahn. Pasaron más de dos años de aquéllo y no fueron pocas las ocasiones en las que se reflotó el tema de la deuda de San Lorenzo, justamente conducido por aquél entonces por el hombre que hoy es el máximo dirigente de la Liga Profesional: Marcelo Tinelli.
































