Inhibido en Suiza (FIFA), sin refuerzos en Argentina (AFA) y con bajas por el esfuerzo físico de ese pressing emocionante, el humilde Unión de Cristian Alberto González se metió en la parte alta del fútbol argentino. La victoria ante Central y el empate contra River, ambos en casa, lo dejaron como único escolta del puntero Huracán de Parque Patricios. Y este viernes, desde las 19, tendrá varios desafíos al mismo tiempo: ganar, quedar arriba en soledad y dar la nota; imponerse contra un rival siempre complicado en las estadísticas como es Belgrano; sobreponerse a un reducto, el Gigante de Alberdi, donde casi siempre le fue mal o directamente muy mal. Darío Herrera en campo y Germán Delfino en el VAR de Ezeiza son los responsables de impartir justicia.



































