* Objetivos en la Liga Profesional: “Me pegó muy fuerte el último partido, tuve una reunión previa con los dirigentes y dí la postura de lo que quería. Yo soy el primero que si no estoy convencido, me voy. El día que consideren que no soy potable para lo que necesita Unión, me voy. Cuando me respaldaron, le transmití mi sensación a los jugadores. Y creo que hay que salir de la zona de confort. Hay que cambiar la cabeza, esto es estado de ánimo puro y necesito jugadores que asuman que hay que pelear por algo. Unión es un club en el que la gente la pasa mal, sufre mucho y a esto hay que revertirlo. Hay que hacerse cargo, corregir, no me gusta la comodidad. Yo me voy de vuelta a Rosario antes de estar pasando el tiempo sin hacer ni lograr nada. Soy un tipo de pelear siempre. Todos tenemos dos piernas, dos brazos y hay que salir a demostrarlo en la cancha. No nos podemos dar el lujo de tirar por la borda las cosas que veníamos haciendo bien, jugando como jugamos contra Gimnasia de Mendoza. Hay que cambiar la cabeza y ser protagonistas. La gente debe volver a creer en nosotros, más allá de los esquemas o el sistema. El fútbol es pasión, amor y hay que entregarse”.