Por día, una persona genera un kilo de basura en la ciudad de Santa Fe. Pero cuando esos residuos no se depositan correctamente y terminan en esquinas, zanjas o baldíos, el problema se multiplica. La ciudad convive hoy con al menos 150 puntos de basurales activos, cuya limpieza implica una logística permanente y recursos diarios: se necesitan en promedio 30 camiones por jornada para lograr retirar los desperdicios acumulados.



































