—Así como en 2003 aprendimos que no deben radicarse familias en zonas bajas e inundables, ahora debemos detectar qué es lo que tenemos que aprender ante esta pandemia. Debemos pensar qué pasa con las ciudades, la calidad de las viviendas, la densidad urbana, la movilidad, la capacidad de adaptación a los cambios económicos, la incorporación de tecnología, el tele trabajo, la venta digital, la logística, la conectividad, la organización del comercio, estos serán los temas de debate a futuro, pero hay que empezar a pensarlos hoy. Muchos ya tenían incorporados estos temas en sus agendas, y seguramente están más preparados, pero otros no. El enfoque resiliente nos impone pensar todo esto ahora para no ser los mismos que antes, sino que aprendamos. Y el Estado debe acompañar este proceso e incluir a todos, y debe aprovechar el conocimiento científico y consultar a las universidades locales sobre estos temas.