Las crónicas policiales de Santa Fe y la región durante el siglo XX están plagadas de hechos que tienen como protagonistas a personas de carne y hueso. Pero también hay algunas que tienen como partícipes centrales a supuestos seres de ultratumba. Uno es el caso del “fantasma”, que se reflejó oportunamente en este espacio hace algunos meses. Ocurrió hace 90 años y jamás logró ser esclarecido por la policía, al menos en forma convincente, más allá de alguna detención que luego quedó en la nada. Otro, cuyo siniestro embrollo tampoco pudo ser aclarado, es el presunto caso de brujería que estremeció a los habitantes de Laguna Paiva a fines de septiembre de 1932.


































