Es importante poder conocer nuestra historia y reconocer nuestros orígenes, ya que es lo que nos define. Nuestro ADN; nuestra identidad. A lo largo de los últimos 70 años, el Colegio se ha ido transformando a la par de la sociedad en su conjunto. Cada momento histórico, ha tenido al Colegio como un protagonista fundamental en la sociabilidad estudiantil universitaria santafesina: desde las peripecias durante el segundo gobierno del peronismo, cuyo clima de conflictividad política y social, sus repercusiones en el espacio santafesino y en el Colegio en particular, ya han sido ampliamente trabajadas en otras oportunidades; pasando por la generación del sesenta, marcada por la renovación de la Iglesia y la politización de la sociedad (Giménez, 2005); los setenta, con su escalada de la violencia, la persecución política y la dictadura más sangrienta de nuestra historia; hasta llegar finalmente a una nueva etapa institucional, marcada por la democracia y el vuelco hacia el trabajo con los sectores más vulnerados, desprotegidos y postergados de nuestra sociedad, de la mano del Movimiento Los Sin Techo. Sin lugar a dudas, la aparición del Movimiento durante los ochenta a partir de la iniciativa de Atilio Rosso significó un punto de inflexión para el Colegio Mayor. Del mismo modo que para los cincuenta y sesenta, no podemos pensar al Colegio sin referir necesariamente a la Acción Católica y al Ateneo Universitario; no podemos pensar en el Colegio de las últimas décadas sin el Movimiento, pues “son patas de una misma cosa”.