Los comerciantes de la zona aledaña a bulevar Pellegrini y 9 de Julio, donde el 4 de abril pasado se abrió un profundo socavón, ya llevan más de dos meses de baja concurrencia de clientes con el consecuente impacto sobre las ventas: registran caídas del 50 y 60%. A esta altura y sin plazos de finalización de la obra de reparación de la cloaca máxima, manifiestan desazón, angustia y enojo porque no saben cómo mantener el negocio ni se sienten acompañados.


































