Luciano Andreychuk
landreychuk@ellitoral.com
Twitter: @landreychuk
Es por daños en infraestructura y caída de las reservas de cabañas.

Luciano Andreychuk
landreychuk@ellitoral.com
Twitter: @landreychuk
“Si bien es una información estimativa, creemos que hay pérdidas por más de 30 millones de pesos en el corredor costero (de la Ruta 1) y de la Ruta 11, como consecuencia de la crecida (del Paraná). Esto, considerando una parte del lucro cesante (bajas en reservas de cabañas) y las infraestructuras que se vieron dañadas por el agua”, declaró a El Litoral Martín Bulos, secretario de Turismo de la provincia.
En los primeros días de este mes, El Litoral advertía sobre una caída significativa en las reservas de cabañas.
La cifra, aunque es una estimación, muestra un preocupante pantallazo del impacto que viene generando la crecida en la actividad turística de la región. Por eso, mañana habrá una reunión clave con representantes de municipios y comunas (a la mañana), cabañeros y gastronómicos (a la tarde), con la idea de obtener un diagnóstico claro del estado de situación, y trazar líneas de acción para asistir al sector en una temporada casi muerta.
La idea es acelerar la creación del Consejo Provincial de Turismo (con los municipios y comunas que tienen como principal motor de sus economías esa actividad) y de la Mesa Consultiva de Turismo, donde participarán las instituciones y emprendimientos de la actividad turística. Esos dos órganos están previstos en la estructura del gobierno. “Apresuramos la creación de estos entes ante la situación de crisis”, adelantó el funcionario.
Una vez que se puedan centralizar los datos sobre cuánto ha impactado la crecida en el sector, se irán definiendo líneas de trabajo. “Hay dos cosas a resolver respecto de lo económico. La primera, los daños en infraestructura (playas, campings, bajadas de lanchas, etc.). Lo segundo, las pérdidas físicas de los establecimientos que se han inundado, y el lucro cesante de la temporada (la caída de las reservas de cabañas)”, expresó Bulos.
En este sentido, “se están analizando posibilidades de apoyo económico, como la gestión de líneas crediticias, alguna tasa bancaria preferencial o un fondo rotatorio. Pero primero hay que tener un diagnóstico serio de los daños, y eso se tendrá con los datos que centralicemos”.
El factor tiempo
Otro problema a considerar es que no se sabe cuánto puede permanecer la crecida. Algunos especialistas del Instituto Nacional del Agua (INA) proyectaron a este medio que la emergencia hídrica se agravaría con más lluvias, y expresaron su preocupación. Aunque hoy el río está estabilizado y con tendencia en baja: bajó 4 centímetros en 24 horas.
“Lo más grave es cuándo y cómo termina esto -agregó Bulos-. Entonces, será clave ir proyectando líneas de trabajo para ver en qué medida podemos ir avanzando en la solución de los problemas generados”.
Esto se encuadra en una situación de caída generalizada del movimiento turístico en todo país. “Ha habido una retracción del turismo en los grandes centros de atracción de la Argentina, como la costa atlántica. Es un contexto nacional malo para la actividad”, concluyó Bulos.
La reunión de mañana será en el Centro Cívico de la Región 3 (Nodo Santa Fe), en Recreo. Participarán los ministros de Producción, Luis Contigiani, y de Gobierno y Reforma del Estado, Pablo Farías; el secretario de Turismo, Martín Bulos; y el presidente de la Cámara Argentina de Turismo, Oscar Ghezzi; autoridades del ministerio de Turismo de la Nación, y representantes de municipios y comunas afectados. A la tarde, el encuentro será con los privados.
El río, en baja
Según el último reporte de Prefectura Naval Argentina, el río Paraná en Santa Fe estaba al mediodía en 6,50 metros. En 24 horas, descendió 4 centímetros, luego de haber llegado a 6,61 metros, el martes pasado.




