La sangre es un insumo básico para los centros de salud, ya que es necesaria para pacientes con enfermedades oncológicas o con cirugías complejas hasta para heridos en accidentes, los cuales necesitan de manera urgente algo que sólo se obtiene gracias a la solidaridad de las personas. Desde que comenzó la pandemia de COVID-19, la cantidad de donantes de sangre disminuyó considerablemente.



































