Evitar el desperdicio alimenticio es un desafío a nivel mundial, sobre todo en países donde los niveles de pobreza y mala nutrición son altos, como en el caso de Argentina. Es por ello que el Banco de Alimentos de Santa Fe (Basfe), incluido en la Red nacional que nuclea a 16 entidades en todo el país, trabaja hace más de dos años con el fin de rescatar alimentos que quedan al margen del circuito comercial para entregarlo a las organizaciones sociales y que llegue al último eslabón de esta cadena solidaria, es decir, a los más necesitados.



































