¿Qué era todo aquello? ¿El hallazgo de los restos de la "Moby Dick costera", de un parque jurásico enterrado hace siglos, del enorme insecto de Frank Kafka que llegó hasta estos lares vaya uno a saber por qué? Ocurrió un viernes 12 de febrero de 1937; era la página cuatro del periódico local El Orden, y el título invitaba a zambullirse en la lectura: "A 7 kilómetros de Guadalupe, han sido hallados los restos de un bicho raro".



































