Quien haya visto alguna vez Los Simpson quizás recordará el lago de Springfield, un espejo de agua con altas concentraciones de desechos y contaminación, en donde aparecen vegetaciones raras y animales "mutantes", como el simpático pececito Blinky, de tres ojos. Claro: casi todo lo que ocurre en esa serie animada es una parodia: ese lago representa la contaminación ambiental, la polución y la desidia de la gente frente a una de las mayores problemáticas globales de la actualidad. Y a veces, la ficción trastoca la realidad e invita a revisitarla.

































