Que la emergencia sanitaria hizo volar por los aires cualquier planificación o previsión allá por marzo de 2020 no es una novedad, pero a más de 15 meses de ese momento inicial, los cuestionamientos al abordaje que el gobierno provincial hizo del sistema educativo santafesino se multiplican: “No se amplió la infraestructura digital, no hubo un impulso de contenidos pedagógicos para la virtualidad ni acciones de inclusión educativa. Si no fuera por el gran esfuerzo de los equipos docentes, directivos y las familias estaríamos igual que el 15 de marzo de 2020, cuando se suspendieron las clases presenciales.” señaló Garibaldi.
































