Hace 4 meses, El Litoral recorrió el asentamiento irregular ubicado al fondo de barrio El Pozo, a orillas de la Laguna Setúbal. Cansados de visibilizar los conflictos sociales y la inseguridad que sufren a diario, los vecinos continúan reclamando mayor presencia policial para disuadir la llegada de nuevas familias. Es que el espacio está siendo ocupado hace más de una década, y desde entonces se ha ido expandiendo. En la actualidad, alberga más de 50 familias de escasos recursos.


































