Los dueños de los bares santafesinos realizaron un primer balance tras el primer fin de semana con los locales abiertos al público en la ciudad, luego del período de restricción —de 80 días— impuesto por el gobierno debido a la pandemia por Covid-19. Y el saldo de ese balance los mantiene “preocupados” por la escasa cantidad de gente que se acercó, cautelosa, durante los primeros días. Es que por un lado persiste el temor al contagio del virus y, por el otro, una clara retracción de la economía que siente el impacto del parate.


































