"No hay que pensar al agua como tal, si no lo que significa en contexto ecosistémico. Es decir, todo lo que el agua significa para el funcionamiento ecológico de un ecosistema y los bienes y servicios que este garantiza y provee para todas las poblaciones bióticas, incluidas el hombre. En este sentido, el agua como tal, tiene un valor económico incalculable y ecológicamente invaluable", sostuvo Luis Espinola, Dr. en Cs. Ambientales del Laboratorio de Hidroecología del Instituto Nacional de Limnología (Inali-UNL-Conicet).



































