El nombre de Juan Carlos Castagnino figura entre los más relevantes de las artes plásticas argentinas del siglo XX, con proyección internacional. Oriundo de la ciudad de Mar del Plata, su vínculo juvenil con un entorno rural (que incluyó además el uso frecuente de carros y caballos) fue un influjo sustancial para los temas que luego trasladó a la pintura.




































