Nacida en la provincia de Córdoba en 1905, Rosa Malvina Ferreyra de Roca se convirtió en una figura femenina trascendental en el mundo del arte argentino del siglo XX. Su obra desandó un camino que osciló entre la tradición y la modernidad, entre la élite social y la expresión creativa. Creció en un entorno que alimentó su sensibilidad artística. Su matrimonio con el arquitecto Jaime Roca consolidó su posición en los círculos sociales y culturales cordobeses. Este vínculo no solo marcó su vida personal, sino que también influyó en su carrera artística, al conocer perspectivas y corrientes creativas.

































