Maurice Lobre fue un pintor de finales del siglo XIX y principios del XX. Nació en Burdeos, la ciudad portuaria del suroeste de Francia, a mediados de noviembre de 1862. Desarrolló una producción pictórica que lo hizo célebre por su inclinación a utilizar como motivos los interiores de espacios históricos y por su “nostalgia” por el pasado de su patria. En efecto, sus trabajos tienen como punto en común la atención por los detalles arquitectónicos y decorativos de mansiones y castillos, lo cual pone de relieve el respeto que sentía por la historia y el patrimonio cultural de Francia.


































