En este mismo espacio fue mencionado, semanas atrás, el pintor italiano Juan Cingolani, a quien le tocó el privilegio, antes de su llegada a Santa Fe, de retratar al Papa, máxima autoridad de la Iglesia Católica. No es el único caso de un artista de ese país que, luego de tal acción, desarrolló parte de su labor en Santa Fe. El de Domenico Failutti es mucho menos conocido, dado que el espesor de su “huella santafesina” fue muchísimo menor. Pero cabe recordar su visita y estadía, para poner de relieve la jerarquía cultural de nivel internacional que tuvo la capital de la provincia hace poco más de un siglo.
































