En un diálogo entre el pincel y la luz, artistas de diversas épocas y estilos decidieron utilizar el verano como fuente de inspiración para sus obras. Desde paisajes bañados por el sol hasta la evocación de la despreocupada atmósfera estival, las creaciones artísticas remiten a la belleza efímera de los meses cálidos. En las líneas que siguen, se abordan cuatro obras que, con maestría y sensibilidad, intentan capturar la esencia de la estación del año que se caracteriza por el calor y el disfrute.

































