Nacido en Livorno, Italia, el 12 de julio de 1884, hace justo 140 años, Amedeo Modigliani tuvo una infancia marcada por una salud frágil que lo acompañó hasta su muerte. Su formación comenzó en su ciudad natal bajo la tutela de Guglielmo Micheli, pintor representativo del plein-air. Viajando por Italia con su madre, absorbió influencias diversas que enriquecerán su desarrollo artístico. En 1902, ingresó en la Accademia di Belle Arti de Florencia, y cuatro años después, en 1906, se trasladó a París, el epicentro del arte de vanguardia. Instalado en Montmartre, Modigliani asistió a la Académie Colarossi y se relacionó con numerosos artistas, sintiendo la influencia de figuras como Henri Toulouse-Lautrec, el fauvismo y la época azul de Pablo Picasso, así como de los retratos de la última etapa de Paul Cézanne.



































