“Todo verdadero artista se ha inspirado más por la belleza de las líneas y el color y las relaciones entre ellos que por el tema concreto de la imagen”. Lo afirmó Piet Mondrian, el artista que falleció un día como hoy, 1 de febrero, del año 1944 en Nueva York, ciudad donde hoy se conservan algunas de sus más grandes obras. Mondrian fue un artista que podría describirse como “revolucionario”: su evolución estilística lo llevó de un naturalismo temprano a la creación de un lenguaje visual radical que todavía es un mojón de referencia para el diseño, la arquitectura y las artes visuales.

































