Amou Haji es un hombre iraní de 87 años que vive entre la basura, el agua podrida y los animales muertos, y que hace algunos años se volvió famoso y se ganó el apodo del hombre más sucio del mundo. Pese a su nula higiene y luego de haber pasado 70 años sin ducharse, especialistas de la medicina le hicieron un chequeo médico y quedaron sorprendidos con su estado de salud.




































