En menos de dos meses, ocho prestigiosas instituciones (la Estación Experimental Obispo Colombres, el INTA, AAPPCE, Aapresid, Aacrea, el Conicet y Unnoba), con la coordinación de Maizar y el apoyo financiero de algunas empresas, lograron diseñar un plan para conocer la dinámica de las poblaciones de Dalbulus maidis, y mantener informados a los productores cada 15 días, a la par que recopilaban y chequeaban conocimientos y recomendaciones de otros países.

































