Antes de estos eventos, las mediciones de agua útil mostraban la inconveniencia de sembrar. "Hasta 30/40cm hay humedad; después viene seco y allá abajo, debajo del metro y medio, vuelve a haber algo de humedad". Con ese panorama "no es muy alentador sembrar la fina; no tenemos agua en el perfil", había explicado desde Gálvez el ingeniero agrónomo Leonel Tornotti. Según su estimación, se necesitaban como mínimo 150mm para recargar bien el suelo y llegar con ese "combustible" a agosto, septiembre u octubre, que es el período que más agua requiere el trigo para hacer un piso de rendimiento. Afortunadamente, ese fue el registro de los pluviómetros en los alrededores de Gálvez durante las últimas 48 horas.