Boca Juniors alcanzó este jueves por la noche su duodécima final de Copa Libertadores al vencer por penales a Palmeiras en el Allianz Arena, de San Pablo, por 4 a 2, luego de igualar 1 a 1 en los 90 minutos regulares tras la paridad sin goles de la ida en la Bombonera, con los dos primeros disparos de los brasileños contenidos por Sergio Romero, y afrontará el 4 de noviembre próximo el partido decisivo ante el carioca Fluminense en el estadio Maracaná, de Río de Janeiro. La postura de Boca fue similar a la que encaró con los mismos 11 protagonistas en el partido de ida en la Bombonera, aunque en aquella oportunidad, apenas el jueves pasado, tuvo la pelota por más tiempo que esta noche en el primer tiempo, pero desde lo actitudinal su fisonomía fue la misma: ir a buscar la victoria de movida nomás.


































