Se caía de maduro que el tercer ciclo de Trotta como entrenador de Independiente Rivadavia de Mendoza tenía las horas contadas.
Se sabía desde aquella noche del 29 de noviembre pasado, post derrota frente a Chacarita, que ya no tenía banca por parte de la dirigencia.
Fue cuando, por un lado, Por un lado, Vila anunciaba que el DT había presentado la renuncia y que se la habían aceptado e insólitamente, minutos después, el propio Trotta salía del camarín del árbitro (un ritual que realizaba luego de cada encuentro) para aclarar que él de ninguna manera había renunciado y que se iba a quedar a cumplir el contrato que tenía hasta junio del año próximo.
Ahora lo echaron por malos resultados y suena Jorge Ghiso para reemplazarlo.

































