El reglamento dice que "un balón no estará en juego cuando toque a un integrante de la terna arbitral, esté adentro del campo de juego y además: 1) un equipo inicie un ataque prometedor, o 2) el balón entre directamente a la portería, o 3) el equipo en posesión del balón cambie. En los tres casos, el juego se reanudará con un bote a tierra". Lo que pasó en Brasil-Colombia está a la vista de todos: la pelota rebotó en Pitana, volvió a un jugador de Brasil que abrió hacia el costado y de allí llegó el centro y el cabezazo que terminó en gol. Pitana amagó cobrar, no lo hizo, los jugadores colombianos se quedaron parados y/o desconcentrados, el VAR intervino y el gol se convalidó.
































