Juan Imhoff no para de emocionarse, de reírse, de llorar. Esta vez, después de su cinematográfico último baile con la camiseta de su querido Duendes el sábado pasado en Las Delicias, el máximo anotador de los Pumas en los mundiales e ídolo del Racing de París, rompió el mito de "nadie es profeta en su tierra". El Concejo Municipal de Rosario le entregó la declaración de "deportista distinguido", detallando su destacada trayectoria nacional e internacional. María Eugenia Schmuck, presidenta del Concejo, hizo entrega de esta distinción al rugbier rosarino que fue acompañado por autoridades, familiares, representantes del deporte y la comunidad en general. El diputado Germán Scavuzzo, que se hizo presente y pasó por el rugby, había declarado de interés su despedida.


































