* “Con respecto al análisis de lo que pasó el fin de semana, es dificil hacerlo porque la tarjeta roja condiciona mucho lo que pasó después. Si tomamos todo el Mundial, nunca pudimos llevar a la cancha lo que trabajamos, y como staff debemos hacer una autocriticica fuerte, hablando con los chicos. Pero la realidad es que jugamos 40 minutos contra Francia y Tonga y contra Inglaterra tuvimos esa expulsión. Lo más doloridos con este paso en falso somos nosotros. Desde el staff nos sentimos responsables y tenemos muchas más autocritica que la que nos puede llegar a tirar la prensa. Eso no lo digo mal, las reglas del juego son así, pero hay que transitar este dolor y aprender de ello sabiendo que hay que construir para lo que viene. De ninguna manera hay que tirar todo a la basura porque hay muchisimas cosas que se hicieron bien. Este proceso, que tiene bases solidas y que seguramente tendrá sus frutos en el futuro, empezó hace un año”.