La fría y ventosa noche en el estadio Monumental fue solo una sensación y casi nadie pensó en eso. Disfrutar de la selección campeona de América, con Lionel Messi, Rodrigo De Paul, “Dibu” Martínez y compañía, era lo único que le importaba a los más de 35 mil afortunados que consiguieron una butaca para presenciar la 189° edición del tradicional clásico del Río de La Plata entre Argentina y Uruguay.

































